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PINTOWEB - REVISTA MUNICIPAL - NUM. 106, ABRIL 2006
ABRIL 2006. Número 106
NUTRINOTICIAS: GOLOSINAS Y “CHUCHES”
Actualmente, el consumo de este tipo de productos por los mas jóvenes y los no tan jóvenes es abusivo. La mitad de los niños españoles toma chuches una vez a la semana y uno de cada tres todos los días. A qué llamamos chuches o golosinas: son alimentos muy calóricos, con calorías prácticamente vacías ya que aportan escasos nutrientes, especialmente azúcares simples.
- Golosinas: caramelos, gominolas y chicles (azúcares, grasas y aditivos).
- Chocolates: cacao, azúcar, leche, manteca y grasas. Si se le añaden galletas o frutos secos, las calorías son aún mayores.
- Aperitivos: patatas fritas, cortezas y gusanitos (grasas y aceites y exceso de sal).
Se debe saber que hay que añadir las calorías de estos productos a las que se consumen en la dieta del día y recordar que son muy calóricos. Una bolsa de patatas pequeña de 44 grs. tiene 250 Kilocalorías, 100 grs. de gominolas 360 Kilocalorías...
¿Pueden ser perjudiciales? El abuso es claramente nocivo por favorecer:
- La inapetencia.
- Las caries, no solamente hay que tener en cuenta en este caso la cantidad de azúcares, sino la frecuencia de consumo. Está claro que siempre tras alimentarnos hay que lavarse los dientes, pero en este caso con mucha más razón.
- Alergias: los aditivos autorizados que dan color, sabor y aroma a estos productos pueden ser acumulativos favoreciendo en personas que abusen de las chuches y sean especialmente sensibles erupciones en piel. Otros de tipo azoico pueden dar reacciones adversas en personas predispuestas, por ejemplo podrían desencadenar un episodio de asma en personas con este problema.
- Obesidad: son productos que aportan muchas calorías. Cuando la cantidad de azúcar que recibimos supera la necesaria, esta glucosa se acumula en forma de grasa. Esto, unido al sedentarismo actual, genera muchos problemas de sobrepeso. No olvidemos que es muy frecuente el hábito de ver la televisión comiendo chuches.
- Atragantamientos en niños pequeños: productos de pequeño tamaño o de consistencia pegajosa son peligrosos. Se debe educar a los niños e incluso a los adultos a no hablar, reírse o correr mientras comen. Tener igualmente especial cuidado en niños pequeños con los frutos secos.
¿Se deben prohibir?
No es necesario prohibir terminantemente algo tan ligado al hecho de ser niños (entre otras cosas porque muy seguramente fracasaríamos), pero es necesario poner muchos límites e incluso utilizarlas en positivo para reforzar algún hecho. Por ejemplo, por haber realizado adecuadamente tus tareas, puedes tomar en el fin de semana dos chicles sin azúcar. En este caso y se ha reforzado una actuación positiva de manera indirecta y después de realizada y sin pacto previo. Sin embargo, no es bueno actuar de la siguiente forma: si dejas de llorar te doy una bolsa de gusanitos, esto último hará que el niño se porte mal más a menudo para poder sacar partido a la situación.
Concluyendo:
- Se deben establecer límites en el consumo.
- Deben consumirse en momentos excepcionales, no como rutina.
- Diversificar y ver las características de las distintas golosinas seleccionando, a ser posible, en cuanto a menor peligro, menor peso y a menor riqueza en azúcares.
- Evitar que se consuman entre comidas, sobre todo antes de las mismas.
* Información facilitada por la Comisión del Desayuno de Pinto.
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